BLA, BLA, BLA ¡actúa ahora!











Ya es hora de decidir si la globalización es buena o mala, si beneficia a todas las personas o si por el contrario nos afecta de una forma negativa.
Es un hecho lo que afirma la siguiente frase sobre los problemas de la globalización: “Pocas ventajas para el que menos tiene y todas para los que tienen todo.” Pero, antes de centrarnos en el nudo de este texto, hemos de considerar que el fenómeno de la globalización conlleva un aumento de migración, un continuo desarrollo de la tecnología, así como un movimiento de capitales a corto plazo.

Si se quiere que los avances de la globalización sean un progreso, es decir, sin que disminuya el bienestar de nadie, es necesaria la intervención de los gobiernos y los organismos internacionales repartiendo  los beneficios y compensando a los perjudicados.        

Sin embargo, a lo que queremos llegar realmente es a bajar el telón y mostrar la verdadera obra que la globalización presenta: “Peces y Tiburones”. Es cierto que el título suena poco coherente, incluso infantil, pero creemos que a través de la ficción es  la mejor forma de mostrar la realidad en la que nos encontramos.

En un país del Sur, los ciudadanos son peces metidos en un inmenso océano cerrado, donde en principio hay un equilibrio económico-social, pero sin tardanza, llegan tiburones y depredadores de todo tipo, por lo que los peces empiezan a desaparecer de esa vida social y económica, quitándoles así la esperanza de tener un futuro. Aunque esos pobres peces intenten luchar contra los inmensos tiburones, estos les dispersan, por lo que no saben qué hacer, cómo actuar, hasta que se dan cuenta de que se encuentran el la pobreza más absoluta.

Dicho océano es un mundo dominado por instituciones económicas (tiburones), las cuales se dedican a clasificar severamente a los ciudadanos a partir de su rendimiento y su utilidad. Y cómo no, una de las consecuencias más visibles es la contaminación de ese océano, del planeta, por lo que habrá una falta de energía y la biodiversidad quedará reducida.
Tras todo este desastre económico, ya no quedarán ciudadanos; sino unidades humanas, que pueden ser de gasto, de consumo o de producción, que están al servicio de los “verdaderos” ciudadanos, es decir, bancos y corporaciones económicas y políticas que tienen plenos derechos.
En cuanto a las empresas y negocios, en la globalización tenemos que entender que vivimos en un mundo cada vez más global, donde los valores se han extendido, con el mercado como el principal motor de las economías, con un universo de comunicaciones digitales e Internet, una sociedad con continuos cambios, organizacionales, tecnológicas y sociales.

Ya veis cuánta porquería desprende nuestra amiga la globalización y la “obra teatral” que nos espera, cuya entrada en taquilla cuesta el fomentar el consumo y mirar hacia otro lado cuando pasan los grandes problemas que acarrea.  En nuestras manos está el final de esta obra; llevamos mucho tiempo proponiendo soluciones, organizándonos en instituciones anti-globalización, pero, ¿dónde está el valor necesario para no entrar en esa sala de teatro llena de consumismo, discriminación y contaminación?

De lo único que estamos seguros es de que esto sólo se puede frenar con la colaboración de todos y todas, y nosotros ya hemos empezado con el comercio justo. ¿Y qué es esto? Básicamente este tipo de comercio alternativo es un movimiento internacional formado por organizaciones tanto del Sur como del Norte, con los objetivos de mejorar el acceso al mercado de los productores más desfavorecidos y cambiar las injustas reglas del comercio internacional.

Lo más importante del comercio justo es que las organizaciones del Norte no se limitan a transferir recursos para crear infraestructuras, capacitar o prefinanciar a los grupos productores, sino que participan en la comercialización mediante la importación, distribución o venta directa al público. También pretende conseguir unas condiciones laborales y comerciales justas e igualitarias, que asegure un medio de vida sostenible a todos los productores de los países en desarrollo.
                                                                                      
Son pocas las estanterías de los comercios que están llenas de estos productos pero, sin embargo, poco a poco se van haciendo un hueco en los pasillos  de los grandes supermercados. A parte, podemos encontrar productos de este tipo en muchas tiendas dedicadas exclusivamente a esta clase de comercio como la de Intermón Oxfam que colabora con la erradicación de la pobreza en zonas como África, América Latina y Asia, y de esta forma ayuda a las poblaciones empobrecidas a salir de su dependencia y explotación.
Aquí en Valencia podemos encontrar un establecimiento de esta ONG en C/ Marqués de Dos Aguas, 5, o bien podemos echar un vistazo a la tienda online.


¿POR QUÉ Y PARA QUÉ DEBEMOS CONSUMIR PRODUCTOS DE COMERCIO JUSTO?
 


  - Yo.
  - Tú.
  - Ella y él.
  - Nosotros y nosotras.
  - Vosotros y vosotras.     
  - Ellos y ellas.
Todos podemos hacer algo para cambiar esta situación:

                                     ¡ACTUEMOS YA!


"Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida".
                                                                                               Woody Allen

GLOBALIZACIÓN, ¿HÉROE O VILLANO?

Globalización. ¿Qué es la globalización? A todos y a todas nos suena esta palabra pero ¿sabríamos definirla exactamente? Pues precisamente eso tratamos de conseguir con este nuevo proyecto. Una cosa está clara, la globalización es una realidad y todos nosotros formamos parte de ella de una forma consciente o no.
Lamentablemente esta interconexión global provoca graves problemas económicos, socioculturales y medioambientales afectando casi siempre a los más indefensos y con menos recursos. 

¿Debemos aceptar esta actualidad globalizada en la que nos encontramos?

Después de ver la presentación de Power Point que hemos realizado, cada uno/una que piense y que decida si nuestra protagonista es heroína o villana.
PROBLEMAS DE LA GLOBALIZACIÓN

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AÑO NUEVO, GRUPO NUEVO

Empezamos el año con una importante novedad, ahora se ha unido un nuevo miembro al grupo, Andy Juca. Como cambiar es progresar y evolucionar esperamos que el resultado sea positivo, y para poner esto a prueba qué mejor que un nuevo proyecto: “ÁGORA”. Con éste pretendemos darnos cuenta de las terribles consecuencias que ha tenido la ignorancia por parte de algunos seres humanos a lo largo de la historia. Una de éstas ha sido el fanatismo del que hablaremos en la próxima entrada reflejándolo en “El mito de la caverna” de Platón.

En este documento podréis encontrar toda la información sobre el proyecto “ÁGORA”:




EL HOMBRE ES EL ÚNICO ANIMAL QUE TROPIEZA SIEMPRE CON LAS MISMAS PIEDRAS

Hace muchísimos años, el filósofo griego Platón ya hizo una especie de predicción acerca de las víctimas del fanatismo con el fragmento de “El mito de la caverna”, recogido en su obra La República.

En este pasaje Platón intenta mostrarnos su opinión acerca del fanatismo ya existente en la Grecia clásica. Como personajes, el filósofo nos presenta a unos prisioneros que se encuentran desde pequeños en una especie de caverna subterránea. Ésta  está dividida en dos partes por un tabique que separa a los prisioneros de unos hombres que transportan objetos cuyas sombras se ven reflejadas en la pared. De este modo lo único que perciben los prisioneros son sombras y alguna voz. Un día uno de estos prisioneros es liberado y llevado al exterior donde por fin puede darse cuenta de la verdadera realidad. Cuando regresa de nuevo a la caverna y les cuenta todo a los demás prisioneros éstos no le creen y lo rechazan. Sabiendo que el prisionero liberado es Sócrates resulta mucho más fácil entender  lo que Platón quería transmitir con esta alegoría.



Cuando alguien sabe más y contradice alguna de las ideas de los más ignorantes, lo más sencillo es censurarle he incluso llegar a matarle por ello. No darse cuenta de la realidad, o lo que es peor, no querer darse cuenta de ella puede llegar a ser muy peligroso.
Para ver la relación que tiene “El mito de la caverna” con la película “Ágora”, que da nombre a nuestro nuevo proyecto, sólo debemos de prestar atención a la protagonista, Hipatia. Ella al igual que el prisionero liberado se da cuenta de cómo es la verdadera realidad, de cómo funciona el mundo sin seres divinos. Por este conocimiento su final es igual de trágico que el que hubiese tenido el prisionero si los demás hubiesen podido matarlo. 

Nosotros hemos escogido a Sócrates como víctima del fanatismo puesto que tiene una relación muy directa con el pasaje de Platón, siendo él el protagonista. Utilizando simplemente unas cuantas revistas, tijeras y pegamento hemos representado a Sócrates, dando sentido a un montón de recortes y simbolizando algunos de los aspectos más destacables como su muerte elegida “democráticamente”.
Rodeado por una Atenas rica en cultura, política y economía, Sócrates se dedicó a incitar a la población a cuestionar sobre cualquier norma o valor del estado. En ese momento (siglo V a.C), el sistema político de la gran ciudad de Atenas se basaba en la democracia, es decir,el poder del pueblo.

Sin embargo, aquellos que tenían derecho a votar eran los que nacían Grecia, del sexo masculino y situados en un estamento privilegiado, por lo que la mayoría de la población perdía el derecho a votar.
Ahora bien, éste pensador usaba un método dialéctico, que combinado con su inteligencia temible, fomentaba el pensamiento allí por donde pasaba y de alguna forma, rechazaba toda norma política. Esta acción no la realizaba por mero placer, se basaba en ciertos principios destacables. En pocas palabras, Sócrates intentaba buscar una definición universal, verdadera y váida para toda situación. Gracias a esto, se podía crear conocimiento, pensamiento y en particular ciencia.
Como resultado final, el "abejorro" de Atenas, fue juzgado y posteriormente condenado por las autoridades políticas. Le acusaban de corromper a la juventud y de no honrar a los dioses que honran su ciudad natal. Sus amigos le ofrecieron múltples opciones de escape durante su estancia en prisión, pero se negó, por cuestión de principios hasta que, el día fijado cumplió la condena bebiendo la cicuta.

Por último únicamente nos queda decir que a veces sólo saber que no sabemos nada puede ocasionar consecuencias muy peligrosas pero a veces tan necesarias como para no volver a tropezar con la misma piedra.

BIENVENID@S

¡Vamos a hablar de filosofía!
Y para que veáis que esto va en serio, empezaremos resolviendo las tres preguntas básicas que se formula cualquier ser humano:

¿QUIÉNES SOMOS?
• Celia: Especialista en producción audiovisual.
• Cristian: Documentalista.
• María: Diseñadora gráfica y experta en informática.
Un trío muy heterogéneo, y esto puede hacer que la experiencia resulte enriquecedora.

¿DE DÓNDE VENIMOS?
De Florida, donde cursamos 1º de Bachillerato.
 

¿HACIA DÓNDE VAMOS?
Pretendemos desarrollar a través de este blog distintos proyectos sobre filosofía.
Para este primer trabajo hemos escogido la ÉTICA DEL DEBER O FORMALISMO KANTIANO. (No está mal para empezar…)

Pero, qué sentido tendría esto si no dejamos la puerta abierta al debate, al intercambio de conocimientos…

PARTICIPAD Y ESTAREMOS HABLANDO DE FILOSOFÍA EN ESTADO PURO.

3, 2, 1 ¡DESPEGAMOS!


Aquí tenéis la explicación del proyecto de este trimestre:













KANT: SOBRE ÉL EL CIELO ESTRELLADO Y EN ÉL LA LEY MORAL.

El filósofo más representativo y el primero que introdujo la perspectiva deontológica en la moral es Immanuel Kant nacido en 1724 en la ciudad báltica de Könisberg. Éste es considerado por muchos como el pensador más influyente de la era moderna.

Al finalizar sus estudios en el Gymnasium sus maestros todavía no habían despertado en él el más mínimo interés filosófico, pero más tarde ingresó en la facultad de filosofía de su misma ciudad. Con el transcurso del tiempo llegaría a convertirse en el gran revolucionario de las teorías éticas.

Posteriormente, en 1770 consigue la cátedra de lógica y metafísica, que le aporta una estabilidad económica que le permitiría dedicarse de pleno a la filosofía. A partir de este momento, y durante casi once años, se dedicará intensamente a la reflexión y elaboración de su filosofía trascendental, apartándose progresivamente del racionalismo. Dicha reflexión se convertirá en la primera de sus grandes obras, la Crítica de la razón pura que publicó en 1781.

Esta obra fracasó y el propio Kant convencido de que la mayoría de sus lectores la habían encontrado incomprensible y aburrida publicó en 1783 los Prolegómenos a toda metafísica futura que haya de poder presentarse como ciencia, donde intenta abreviar y condensar la primera obra para poder lograr un reconocimiento mayor. No obstante y contrariamente a su intención, la suerte de esta obra fue similar a la que había tenido su primera obra, la Crítica.

Unos años depués, en 1787 su pensamiento empieza a aceptarse hasta el punto de convertirse en uno de los pensadores de mayor influencia en Alemania, de esta forma en 1788 vuelve a publicar otra obra, la Crítica de la razón práctica en la que ya expone de un modo más técnico y riguroso el uso práctico o moral de la razón.

Su tercera crítica, la Crítica del juicio aparece en 1790 y se ocupaba de la teoría del gusto y de la teleología.
Gracias a estas publicaciones, a lo largo de los años su fama fue creciendo llegando a ser miembro del senado universitario, rector y decano de la facultad de filosofía, académico en Berlín, San Petersburgo y Viena. A partir de 1899 el filósofo fue debilitándose hasta que en 1804 falleció.




Esta es la tumba de Kant que se encuentra fuera de la Catedral de Königsberg, actualmente Kaliningrado. En ella podemos ver el epitafio que fue extraído de la Conclusión de la Crítica de la razón práctica:
“Dos cosas llenan el ánimo de admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes, cuanto con más frecuencia se ocupa de ellas la reflexión: el cielo estrellado sobre mí y la ley moral en mí”.



FORMALISMO KANTIANO: EL DEBER Y LA RAZÓN HUMANA.

Las éticas deontológicas son las que fundamentan la acción moral en el deber, es decir, una acción es buena moralmente si se efectúa sólo porque es un deber el realizarla y no por otros motivos como pueden ser la utilidad, el miedo a las consecuencias desencadenadas, la esperanza de un premio, el placer...
Estas éticas sostienen que el deber que motiva la acción moral proviene de la norma moral que, a su vez, encuentra su origen y fundamento en la propia razón humana.

A lo largo de la historia ha habido diversas doctrinas éticas deontológicas, pero la más importante y la que vamos a tratar en esta ocasión es la ética del filósofo alemán I. Kant.

Kant critica todas las demás éticas por considerarlas materiales, y no formales como la que él defiende. De esta forma el filósofo Alemán critica a las éticas por ser empíricas, es decir, sus normas y su contenido se basan en la experiencia, mientras que en la ética formal es a priori ya que la experiencia no le es útil a todo el mundo.

También las critica porque son hipotéticas ya que sus preceptos son condicionales porque dicen qué medios hay que poner en juego para conseguir un fin determinado. En este caso la ética formal defendida por Kant es categórica porque sus juicios deben ser absolutos.

Por último las éticas materiales son heterónomas, en las que la voluntad del sujeto bien puede venir determinada desde fuera, siguiendo las costumbres o usos sociales, o determinada desde dentro, siguiendo sus inclinaciones o deseos y no su razón, al contrario que la ética formal que es autónoma porque es el sujeto el que debe darse a sí mismo su ley con la sola determinación de su razón.

La ética kantiana se estructura en torno al principio de actuar conforme al deber, el cual se determina en función de criterios estrictamente racionales.

Esta ética del deber no dice lo que hay que hacer en cada momento o situación sino que nos proporciona la forma o estructura racional que debe tener cualquiera de nuestros actos para que sean morales: sólo se indica un motivo formal a la voluntad, válido para todo hombre y para cualquier ocasión.

El formalismo kantiano pretende, por consiguiente, ser universal y necesario: en él no cabe el interés propio ni el egoísmo, sino sólo la buena voluntad de actuar de acuerdo con el deber.

De esta forma si queremos una ética universal que valga para todos y para todo tiempo, una ética para la cual lo que es bueno o malo no depende del momento o de las circunstancias o del interés individual, entonces tenemos que fundamentarla en un principio al que Kant denomina IMPERATIVO CATEGÓRICO que es formal, es decir, vacío de contenido y en el que se postulan acciones buenas en sí mismas sin que sean medios para otros fines, sin estar sometidas a condición ninguna y que formula del siguiente modo:

• “Obra sólo según aquella máxima que puedas querer al mismo tiempo que se torne ley universal".

• “Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la de los demás, siempre como un fin en sí mismo y nunca como un medio“


Este enlace os puede ser últil por si no entendéis algún concepto o palabra relacionados con el tema -> VOCABULARIO KANT
Aquí también os dejamos una muy buena presentación sobre Kant y su ética del deber donde podréis encontrar más información, datos cronológicos y ejemplos que siempre facilitan mucho más la comprensión del tema: